dilluns, de maig 28, 2007

El abandono

Clara y Elena se hacen las locas pero todo el mundo lo sabe.

Y las que follan más que andan se toman un cubata con ellas. Pero no se lo creen. Y no se enteran de lo que se tira y se deja de tirar, porque no dan para más. Pero no nos reímos de ellas. Sólo del whiskey.

El príncipe encantador y el chico de los milnombres nos acompañan esa noche. Y la rubia brillante también. Vuelta estúpida para nada. Pero fue divertido. Y llega el filósofo aunque no pueda dormir. Y el chico que no puede dar dos besos (bueno, ahora ya sí).

Y a partir de entonces la noche se vuelve confusa y todo da vueltas. Abandonos en la calle. Búsquedas de coches. Llamadas. Pececitos abandonados. Olvido. Crema esparcida por el bolso. Buen olor. Besos. Olvido. Kilómetros en coche. Olvido. Música. Olvido.

Y a la mañana siguiente Elena despierta a Clara, que olvidó su teléfono.

Lo siento. Muchísimo.

dilluns, de maig 21, 2007

Con sangría en el mar

Los pececitos fueron un ratito al mar. Se encontraron con los Malditos y con los malditos niños y sus pipas. Y conocieron a dos (¿futuros?) compañeros. No encontraron zapatos ni por casualidad, ni siquiera las típicas botas que sacan en las películas al pescar.

Los pececitos comieron con sangría (una chica muy maja que les hace reír y reír y reír). Y reír también. Sin llorar después. Bebieron café con caramelo y nata (se olvidaron de la línea). Caramelo y nata hacen buena pareja, pero cuando llevas un rato con ellos se hacen un pelín empalagosos...

Los pececitos cenaron con los que pronto cumplirán tres años. Y acabaron hablando (para variar) del nombre de sus futuros hijos. Y llegó Jaimito (o Harry Potter) con dos amigos. Pero no con EL amigo. Codazo que no sirvió de nada. Y hablando de pozos frente a tres espectadores. Sí soy yo. Y sangría, sangría, sangría. Mientras, los demás cenan tranquilamente.

4 botellitas que se acabaron tirando. Espera en la parada de bus.
-Cuántos vais?
-3.
-Guai.
-Pero cojemos el bus.
-Mierda.

Taxi.

-Pagas tú.
-Vale.
-Vale.

El príncipe que ya solo tiene una princesa y el chico con mil nombres que tira la tostada al suelo para poder untarla con mantequilla, es que si no no se decide. ¿Soplará? 22 años, claro, dni. 28, sí.

-Si quieres venir ya sabes.
-Sí.

Poco rato dentro. Poca conversación pero bastante interesante. Alguna que otra metida de pata también. No, sin pretensión de nada. Es así, y encima está borracho (para variar).

-Te importa si me voy?
-... No
-Demasiado has tardado.

Pozo pozo pozo!!

Un mensaje.

¿Sabes que te quiero?

dimarts, de maig 08, 2007

La noche con Jaimito

Empezó la noche con primos, embarazados y exiliados. Ruidos y skins. Cerveza y vodka-limón.
Hay bolsos que se empapan y hay bolsos con escudo contra la bebida mágica. Patatas...
- ¿quieres que mee aquí mismo? Los peces temen al mar, pero la unión hace la fuerza.

Miradas hacia la puerta -es tarde- todo sigue igual. Se hace tarde... zas! aparición. Ui si todavía es pronto! -sí claro, ahora es pronto... Hablamos con Jaimito de mayor, incluso hay quien le besa... sin querer, por eso. Como no se llega a Venecia cogemos una cerveza. Más la cerveza de rigor.

Mi bolso hace ruido y nuestro amigo portero lo aplasta. Y abrimos las puertas hacia el mundo mágico. No se nos permite entrar (¿o salir?), pero son difíciles de cerrar. Y conversamos.

¿Por qué te has ido? Cuesta dar de si. Mientrastanto, un mundo empieza a girar sin saber muy bien cómo. Cuesta dar de si. Y de repente se hace tarde, esta vez a la hora correcta. Y no recuerdo si estuvimos mucho rato esperando el bus. Recuerdo un brazo sobre mis hombros. Recuerdo que dos locos bajaron juntos e intercambiaron números. Jaimito intenta lanzar algo, pero la base no recoge... ¿Loca? (se nota que son amigos)

-Tengo que comprar la cerveza.
-Mmm... cerveza...

dimecres, de maig 02, 2007

Remix vol.II

Bajo la bóveda las cosas se complican. Desde que descubrimos la cabeza dorada en lo alto de la columna nuestro mundo ha cambiado. Porque los cubatas son asesinados y los euros desaparecen. Para reaparecer con creces al día siguiente. Porque somos corteses y no lo tenemos en cuenta si el dueño del hotel va borracho. Eso sí, el mensaje final no puede faltar. Y al final se decide quedar al día siguiente.

Pero unos engañan y otros se dejan liar, y se prefiere no quedar. Pues ya hablaremos. Y un par de mensajes más y se acaba por fín en el mismo puticlub, escuchando a mi gran amor platónico y discutiendo sobre el nirvana español. Porque los alcohólicos que se divierten hacen tesis y pueden leer los labios. Y entre arcos y columnas de estilo neoclásico se pasa a discutir con el conductor del bus y con una foto imposible de enviar. ¿Habrá sido destruida?

Mientras tanto, Elena decide ser rubia teñida porque quiere un bocadillo de jamón, va de sala en sala como si tuviese 15 años, intenta engañar a su amiga (que por suerte no iba tan borracha) para enviar cierto mensaje, se junta con gente a quien saca bastantes años y se enfada porque va borracha. Y Clara se queda jugando y riendo sola. ¿Con quién hablabas anoche?

Remix

Porque Clara y Elena volvieron a resurgir de las tinieblas no hace mucho...
Al final logramos que nos dieran las pastillas en la disco más cutre, pero de todos modos su efecto fue... descojonante!! Suponemos que la cantidad de alcohol que llevabamos arrastrando toda la semana influyó en algo también...Y tras conocer a gente que vive en Lunes bailamos como nunca nos hubieramos atrevido y rezabamos por no ver a nadie conocido. Y como fue así, sentadas en la calle haciamos propuestas de enseñar baños y llamabamos 3 veces al desaparecido... para quedar o para descubrir la canción que sonaba en su móvil (Amaral!! flipa...) Pero decdimos que la noche JB será imposible de superar.
Y topamos con los que nos protegen y Elena quiere dejar en ridículo a Clara... y sin saber todavia como la jugada sale redonda y la segunda pasa a discutir durante largas conversas telefónicas los aspectos más freakys del mundo. Y empieza a jugar su particular partido observando como los equipos van marcando sus puntos en un tablero particular. Y los viernes pasan a ser conflicto nacional.
Y el rojo sienta bien, el detergente suaviza el pelo, la gente no llega a la casa en la que no vive, los lavabos son un sitio ideal, la gente de esta mesa pasa a ser un punto de mira, las conversas entre películas van prosperando... y van pasando las cosas.... sin más (¿¿verdad??) Y empezamos a replantearnos nuestra metamorfosis.
Cambio de planes: Y no nos bebemos el agua de los jarrones porque no queda. Vodka-zumo melocotón; vodka-cerveza; vodka- fanta caducada; vodka- naranjas exprimidas; vodka-vodka
Y jugamos al juego vasco por excelencia y a contar verdades que no deberíamos confesar... Y flipamos, flipamos y flipamos...
Y sentadas en el banco devorando ese bocadillo pringoso decidimos cara o cruz... y resulta que la moneda entera esta presente. Y aparece la antigua peseta también. Y estando en el mismo antro nos perdemos, desaparecemos de la vista... Hasta que son las 4.30 en el reloj... bueno, sólo en un reloj de la disco... pero vaya... mejor nos vamos, con los besos de la abuela a cuestas y recordando viejas historias que regresan sin pensarlo y de forma sorprendente.
Finalmente salimos los días más raros posibles y resulta que hay gente. El intento de borrachera no cuela (gracias a dios) y bailamos siento rubias teñidas y teniendo claro donde tenemos que ir si queremos un bocadillo de jamón.
Le contamos a Fefa las cosas de la manera más brusa posible y flipa... tanto como nosotras... que tenemos que asimilar que en pocos minutos todo cambia, todo se desmorona, todo pasa a no estar, todo desaparece, todo se complica, todo es un descojone....
Todo dura unos minutos.... menos la resaca.