Con sangría en el mar
Los pececitos fueron un ratito al mar. Se encontraron con los Malditos y con los malditos niños y sus pipas. Y conocieron a dos (¿futuros?) compañeros. No encontraron zapatos ni por casualidad, ni siquiera las típicas botas que sacan en las películas al pescar.
Los pececitos comieron con sangría (una chica muy maja que les hace reír y reír y reír). Y reír también. Sin llorar después. Bebieron café con caramelo y nata (se olvidaron de la línea). Caramelo y nata hacen buena pareja, pero cuando llevas un rato con ellos se hacen un pelín empalagosos...
Los pececitos cenaron con los que pronto cumplirán tres años. Y acabaron hablando (para variar) del nombre de sus futuros hijos. Y llegó Jaimito (o Harry Potter) con dos amigos. Pero no con EL amigo. Codazo que no sirvió de nada. Y hablando de pozos frente a tres espectadores. Sí soy yo. Y sangría, sangría, sangría. Mientras, los demás cenan tranquilamente.
4 botellitas que se acabaron tirando. Espera en la parada de bus.
-Cuántos vais?
-3.
-Guai.
-Pero cojemos el bus.
-Mierda.
Taxi.
-Pagas tú.
-Vale.
-Vale.
El príncipe que ya solo tiene una princesa y el chico con mil nombres que tira la tostada al suelo para poder untarla con mantequilla, es que si no no se decide. ¿Soplará? 22 años, claro, dni. 28, sí.
-Si quieres venir ya sabes.
-Sí.
Poco rato dentro. Poca conversación pero bastante interesante. Alguna que otra metida de pata también. No, sin pretensión de nada. Es así, y encima está borracho (para variar).
-Te importa si me voy?
-... No
-Demasiado has tardado.
Pozo pozo pozo!!
Un mensaje.
Los pececitos comieron con sangría (una chica muy maja que les hace reír y reír y reír). Y reír también. Sin llorar después. Bebieron café con caramelo y nata (se olvidaron de la línea). Caramelo y nata hacen buena pareja, pero cuando llevas un rato con ellos se hacen un pelín empalagosos...
Los pececitos cenaron con los que pronto cumplirán tres años. Y acabaron hablando (para variar) del nombre de sus futuros hijos. Y llegó Jaimito (o Harry Potter) con dos amigos. Pero no con EL amigo. Codazo que no sirvió de nada. Y hablando de pozos frente a tres espectadores. Sí soy yo. Y sangría, sangría, sangría. Mientras, los demás cenan tranquilamente.
4 botellitas que se acabaron tirando. Espera en la parada de bus.
-Cuántos vais?
-3.
-Guai.
-Pero cojemos el bus.
-Mierda.
Taxi.
-Pagas tú.
-Vale.
-Vale.
El príncipe que ya solo tiene una princesa y el chico con mil nombres que tira la tostada al suelo para poder untarla con mantequilla, es que si no no se decide. ¿Soplará? 22 años, claro, dni. 28, sí.
-Si quieres venir ya sabes.
-Sí.
Poco rato dentro. Poca conversación pero bastante interesante. Alguna que otra metida de pata también. No, sin pretensión de nada. Es así, y encima está borracho (para variar).
-Te importa si me voy?
-... No
-Demasiado has tardado.
Pozo pozo pozo!!
Un mensaje.
¿Sabes que te quiero?

0 Comments:
Publica un comentari a l'entrada
<< Home