Otra noche más...
Los peces no nadan solos, y aunque el pez grande no salga no significa que los peces pequeños deban ir a dormir. Por eso los pececitos se van a nadar. Algunos creen que tienen el síndrome de estocolmo, pero simplemente quieren ir al baño y más cerveza.
Y como les da palo "il a balcelona" se ponen a andar en dirección contraria. Y que emoción qué alboroto! otro perrito piloto!, que la rubia del podium lleva unas pastillitas de más. Y sí, ese día los peces volvieron a quedarse sin pastillas. Pero ven marimachos con collares de perlas que bailan los gorilas. Y saborean su cerveza.
Y parece ser que uno de los peces tiene miedo de la tortuga que está sonando, y por eso se sienta. Pero nos acompañanan nuestros amigos de pueblo nuevo y bailamos con ellos. Sardanas incluidas. Y suena nuestro grupo heavy favorito y uno de los peces se queda sin garganta al intentar cantar como ellos. Y suena sarri sarri, pero solo en nuestras cabezas... Y al final resulta que la música no está tan mal. Y el pececito se moja cuando intenta hacer el salto mientras suena la canción de dirty dancing. Y es que los tós son torpes y tiran los cubatas.
Y vemos a un antiguo compañero de trabajo, que se quedó con el chaleco para salir de fiesta. u_u'. Per me dio un poco de su cerveza (o casi la mitad, pero no se dio cuenta). Y cuando la noche parece menguar los peces vuelven a sus burbujas...eso sí...uno de ellos corre al lado de la tusa donde subió el otro pez.
Suerte que miramos el cartel y no acabamos en can ruti.

0 Comments:
Publica un comentari a l'entrada
<< Home